En tiempos de internet, redes sociales, muerte y nacimiento de plataformas de todo tipo para buscar o consumir información el aviso de ocasión impreso sobrevive con mejor fortuna que los diarios informativos. El aparecer en esas páginas cuesta, por ello hay quien hecha mano de otros medios y que mejor ejemplo que la pega de un cartel, letrero, ejemplo como el que pueden ver en la foto de acá abajo.
El "tiraje" de este rústico medio depende de la cantodad de fotocopias hechas o incluso de la paciencia para transcribir el mismo mensaje en repetidas veces. ¿Qué impacto tienen? Pues no hay dato preciso aún, pero creo supera el de los volantes colocados en parabrisas de automóviles y entradas de diverso domicilios.
Este viejo medio pasa desapercibido para la mayoría de los publicistas, esos artísticas del mensaje patrocinado no consideran digno al papel bond y al poste (sé de una excepción).
Reparaciones, empleos, préstamos, personas y mascotas extraviadas, religión y servicios diversos son mensajes presentados en una suerte de periódico mural, mejor dicho, poste de ocasión inmune a la leyenda "no anunciar", que se presentan en repetición por las cuadras del barrio impactando al que se deje.



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