Hace unos días tuve la necessidad de tramitar un par de documentos, salí de casa al rededor de las 09:30 y regresé a mi casa después de las 15:00 horas. Creo que la mayor parte del tiempo lo invertí en los traslados que en las filas y la realización del ritual burocrático. Les comparto mi historia.
Mi objetivo era tramitar mi RFC y el proceso inició descrifrando la página del SAT -la cual debería tener advertencias como el nivel de dificultad e indice de practicidad- afortunadamente antes me había topado con este post, el cual me facilitó mucho más mi tarea informativa que el engorroso portal oficial.
Después de tener mi cita confirmada, supuse que necesitaba de una copia reciente de mi acta de nacimiento, por lo que acudí al registro civil que esta cercano a casa. Al llegar encontré una fila de cuatro personas y un par de personas atendiendo las peticiones de estos ciudadanos; mire para todos lados buscando alguien que me explicara el procedimiento o que al menos se acercara al ver mi cara y actitud insegura, como ninguna alma caritativa me auxilió supuse que el primer paso sería acudir a la caja, la mujer que se hallaba encerrada en un cubículo de 2x2 metros me dijo que primero debía hacer fila frente a la dupla burocrata para solicitar el trámite y dar mis datos. Una vez que esperé un par de minutos realice sencillamente el procedimiento y salí con mi acta -mal hecha- en la mano.
Mi siguiente parada era el módulo del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses en el centro histórico. Mi siguiente reto fue adivinar dónde pasa la ruta que comúmente recorre parte de avenida Enrique Dáz de León, pero las obras de repavimentación modificaron el trayecto. Estuve sentado en las escaleras del Museo de las Artes que dan a la avenida durante varios minutos y caminé dos cuadras más por que si algún camión se detenía sería en una parada oficial.
Una vez encontrado el módulo, noté que en el mismo sitio también se hallaba una oficina del registro civil, lo que me ahorarría una parada. Me tomaron una foto para el documento que buscaba y mientras la señorita tecleaba mis datos en la PC, recordé que me faltaban unas copias fotostáticas y también divague sobre los antecedentes penales.
Salí rumbo al Tren Ligero para llegar a avenida Niños Héroes donde tomaría la ruta 604, no sin antes pasar a las copias. Llegué a mi destino, la oficina Guadalajara del Servicio de Administración Tributaria, aunque con una hora de antelación, por lo que compré una bebida refrescante y busqué un lugar con sombra donde meditar en lo que avanzaba el tiempo.
Llegando nuevamente a la oficina, me presenté en la recepción donde el policía me preguntó si tenía cita, me hizo formarme frente a un letrero azul de letras blancas que juntas decían "CON CITA" y la señorita que me atendió me pidió esperar cinco minutos para darme mi turno (al parecer debes llegar a la hora exacta que se citaron o un par de minutos después). Con mi ficha impresa con el turno me paré junto a decenas de sillas que no segúían algún orden, solo estaban al centro del salón formando un cuadro y las filas de las cuatro orillas mirando a igual número de puntos. Tomé asiento.
Ubicado en el flanco derecho, una mujer me preguntó por el trámite que haría y me pidió los papeles, vaya sorpresa por que me preguntó si traía una memoria USB, según me explicó, estaba obligado a tramitar hoy mismo la FIEL y para ello habría que presentar un dispositivo como el mencionado o un CD, yo respondí afirmativamente y la mujer continuó revisando documentos a mis compañeros de fila.
Frente al escritorio saludé a una señora, junto al monitor se hallaba un gafette con un texto en primera persona que dejaba en claro las obligaciones de la funcionaria y su compromiso con la transparencia, además de un número telefónico para denunciar actos de corrupción. La señora -cuyo nombre no recuerdo, aunque quise aprendermelo- fue muy amable y hasta me compartió algunas anécdotas y consejos. Sentí gusto y obligación agradecerle su atención y amabilidad, luego de finalizar la primera parte de mi estancia en esa oficina.
La espera para tramitar la FIEL fue mayor, aunque me entretuve contando la cantidad de chavos realizando su servicio social y meditando sobre el siguiente paso luego de estar registrado en el SAT. El encargado platicaba con los que me antecedían mientras realizaba su labor tramitilógica: él entró a laborar gracias a sus servicio social, él no se quejaba de su salario.
La FIEL está compuesta por los datos básicos de cada uno, además de la firma común y lo más especial: todas las huellas digitales, fotografía de rostro y ojos. La primer parte de ese trámite consistió en dar el primer grupo de datos, para lo que se me pidió mi -nueva y flamante- acta de nacimiento, pero el pedazo de papel guardaba un par errores a causa de la mal escaneo de la acta mecanografiada y es que las "o" de mis apellidos aparecían como "u", el tramitólogo me lo hizo saber, pero traía conmigo mi acta mas vieja y la misma fue la que junto a mi credencial y comprobante de docimicilio se fue al escáner para la FIEL.
Pasé a la toma de fotos y huellas digitales, para luego finalizar la aventura con la FIEL guardada en la uesebé. Tomé el 604 para regresar a casa con la pregunta: ¿No pude ahorrarme más tiempo en esto?
Continuara en el próximo ejercicio fiscal.


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